Nos esperaba Le Virgilion.Un velero de casco de hierro , treinta y tres pies de eslora( once metros ) y un desplazamiento ( peso ) de once toneladas.La tripulación : Mark , Maxime y un entusiasmado marinero.Rumbo : Porvenir (Panamá).
La silueta del Virgilion se alza en la bahía días previos al zarpe.Cartagena promete un malabarismo
único de color , al calor de sus constantes treinta grados. No hay nada mejor que un suculento desayuno de fruta fresca en la mañana.Inés es una mamita frutera en el muelle deportivo de Manga.
